Qué duro es ver el telediario…bueno…no me quiero ni imaginar como debe ser la navidad de muchas familias…por ejemplo, por poner uno, los niños en Siria! por piedad…esos niños… Si la magia pudiera existir cogía a todos esos niños perdidos de infancia y los reducía al tamaño de cerillas y los metía en el bolsillo de la camisa muy cerquita del corazón durante al menos…al menos tres años! Felices fiestas a todos y os deseo lo mejor entre lo mejor de lo mejor. El corazón se hace grande a través de la compasión… lanzo una de esas melodías repetidas de la navidad con todo cariño pero con los pies en la tierra consciente de la existencia de otras realidades por duras que estas sean. Sin dar la espalda. Con aprecio, David.